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martes, 12 de febrero de 2013

Almejas con rosada en salsa o lugares donde me gusta comprar

En mi casa, habitualmente, somos 3 . Luis y yo y mi tía.
"La tía"  es un personaje muy peculiar, tiene 87 años. Era la única hermana de mi madre, tuvo un problema de nacimiento y tiene una ligera incapacidad mental que no le ha permitido nunca valerse sola.
Es soltera. Primero la cuidó mi bisabuela, luego mi abuela, más tarde mi madre y desde hace más de 20 años,  yo. Ella me ayudó a criar a mis hijos, mientras yo trabajaba, ahora todavía me ayuda en casa porque está muy bien de salud afortunadamente.

De jovencilla trabajó como cantante en algunas zarzuelas, por ella pongo hoy este cantito..es una antología de la zarzuela del teatro lírico andaluz que tuve el placer de ver este verano pasado cuando vinieron a Almuñecar.



Las anécdotas que tengo de ella son memorables, porque te habla con la inocencia de un niño y nos hace reír con sus cosas.. por ejemplo, cuando me dice...:

-"Helena a ver si sacas el pan del congelador que lo he mirado y se ha puesto durísimo..."

o otro día que le dijo a unos amigos que vinieron a comer a casa:

-"Javier, no comas más croquetas que me vas a dejar sin ellas y mi sobrina nunca me las hace"
 (Siempre tengo croquetas mías en el congelador)

Me pregunta el otro día:
-"¿Donde tienes un calendario?" y yo le digo " Tia en la nevera tienes uno" (en la puerta evidentemente)
y me contesta al cabo de mucho rato..

-"He mirado hasta detrás de los yogures y no veo ningún calendario..hija ! 

Y así constantemente.. durante toda su vida ha sido igual.
Recuerdo en mi niñez,en Madrid ,  todos los días ella iba andando hasta "la plaza" como ella le llamaba al Mercado de las Ventas, donde la mandaba mi abuela a por los "mandaos" y le decía memé:

-"Blanquita, hija tráete unos buenos tomates que estén maduros que voy a hacer unos macarrones con chorizo para la niña" y volver al cabo de un rato sin nada.

-"Mamá, no los he comprado..estaban a 3 duros el Kg.. es qué están locos vamos.."
y así toda la vida..

A mi me encanta comprar en las tiendas del barrio, como cuando era pequeña y bajaba corriendo a la tienda de ultramarinos a por un paquete de café.., y  la manera que tengo para que mi tía se sienta útil y activa y además haga ejercicio es mandarla todos los días al mercado a comprar. Lo mismo que hacía mi abuela con ella cuando yo era chica.

En realidad, la mando a comprar cosas que no me hacen mucha falta, porque la compra en el mercado de verdad, me la suele hacer Luis o yo misma. Pero así la engaño para que se mueva y se pasee.

La carne, el pescado, la verdura siempre los he comprado en las tiendas cercanas a mi casa, cuando vivía en Madrid, en la galería de Villanueva del Pardillo y anteriormente en el mercado de la calle Marqués de Zafra.
Ahora, en el mercado del pueblo y en mi carnicería de hace años.

La calidad y el mimo del producto escogido por tus tenderos de confianza, la satisfacción de contribuir con tus vecinos, el buen rato de sentirte que estas comprando producto mucho más auténtico, sin tanta elaboración, sin tanto plástico, ni bandejas contaminantes , insufladas con aires para conseguir productos bellos pero antinaturales.

Y porqué no, el rato de charla , de "cotilleo" de relaciones humanas, en la cola con quien espera, las bromas del tendero, el sentirte integrante de una sociedad real.
La gran superficie, es fría  es asquerosamente aseptica, sin sensibilidad, últimamente ya ni puedes hablar con las cajeras, acabarán desapareciendo y nosotros, como tontos contribuyendo a que se carguen cada día más puestos de trabajo.
En fin una pena.

Por eso prefiero comprar el pescado natural y sin bolsas y, cuando sea necesario congelarlo yo misma.
El otro día Luis, me trajo rosada y unas buenas almejas que le encargue, con estos ingredientes y unos guisantes realice esta cazuela de pescado que, hoy quiero compartir con vosotros.

La rosada la podeís cambiar por pescada (pescadilla), merluza o mero, por citar algunos ejemplos de pescado blanco donde este plato lucirá sólo. Aunque mi verdadero objeto es descubriros, para los que no la hayais comprado nunca, este pescado "La Rosada" muy fina y rica.

























Ingredientes para 2 /3 personas:

-700 gr. de almejas
-250 gr, de rosada en trozos.
-50 gr. de guisantes ( ahora estamos en época de frescos, no te prives de ese placer) sino congelados
-2 dientes de ajo cortados muy chiquitos (Brunoise)
-1/2 cebolla muy chiquita
-Perejil muy picadito
-Un chorro de zumo de limón.
-1/2 vaso de vino blanco
-1 cucharada de harina
-Aceite de oliva virgen extra.

- 4 Cazos soperos de caldo de pescado: Realizado con 2 zanahorias, un puerro, troncos de cebolletas,  media rama de apio, una hoja de laurel, unos granos de pimienta y recortes de pescado (en este caso le puse 2 espinas y dos cabezas de pescadilla )un litro y medio de agua y sal.Dejar Hervir 25 minutos, colar y utilizar.



Elaboración:

1.- Ponemos todos los ingredientes del fumet (caldo de pescado) a cocer,  las almejas las ponemos en un recipiente amplio con agua fria y sal para limpiarlas de arena, les cambiamos el agua dos o 3 veces y reservamos.

2.-Limpiamos el caldo de la espuma que suba a la superficie, esto es importante para conseguir un caldo suave y claro.  


3.- Ponemos en una cazuela amplia 4 cucharadas de aceite de oliva extra y añadimos el ajo y enseguida la cebolla cortada en brunoise (muy pequeñita) junto con el perejil, a fuego muy suave ( al 3 en mi vitro).

4.- Dejamos hacer durante 10 minutos e incorporamos, la harina, movemos hasta que pierda color blanco y se integre con la cebolla, a continuación añadimos el limón, el vino blanco y el fumet (Caldo) dejamos cocer 20 minutos a fuego medio (al 5 en mi vitro). Añadimos los guisantes.




5.-Sólo nos queda incorporar el pescado debidamente sazonado con sal y las almejas, subimos a fuego fuerte (al 8 en mi vitro) y tapamos.. en unos minutos en cuanto todas  las almejas hayan abierto, apagamos y dejamos al calor residual unos minutos más. El pescado se cocinará a la vez que las almejas sin secarse.


Aunque parezca que la cazuela tiene poco caldo, las almejas, al abrirse,  volverán a añadir agua, al final si lo vemos necesario añadimos un poco más. En mi caso no me hizo falta.


Sólo nos queda emplatar, cortar pan y disfrutar de este delicioso guiso de almejas y pescado.


Y esta es mi tía, "la tía"  como la llaman todos mis amigos y mi familia, aunque se llama Blanca,  el destino quiso que la inocencia se apoderara de ella.


Mañana,  como cada día mientras pueda, me irá a comprar unos tomates, unos puerros y unas zanahorias y yo la esperaré con alegría de tenerla a mi lado.