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martes, 26 de noviembre de 2013

Macarrones con alcachofas, habas y aceitunas o mis lagrimas de juventud

Hoy estaba recordando una anecdota de mi vida que hace tiempo prometí contar aqui.

Sucedio alla por finales de los 70, tendría yo 14 o 15 años cuando Serrat vino a Madrid a cantar al palacio de los deportes.

Primero una canción suya, como tantas y tantas que podeis encontrar en este blog, está lleno de ellas.

A esa muchacha que fue piel de manzana.


Yo me crie escuchando a Serrat ,  era el cantante preferido de mi madre y teniamos todos sus discos, eran discos de vinilo que escuchabamos en un tocadiscos cuya tapa era el altavoz.
 Había que empujar un mecanismo,  que era el que llevaba una aguja, y que leia los surcos del disco, teniamos que  depositarlo  con sumo cuidado sobre él para que empezara la fiesta.
Recuerdo el mimo y el cuidado con el que yo hacía esta labor para que nuestros discos no se rallaran, teniamos un trapito para limpiarlos y me recuerdo a mi de niña en esa labor. Con la mayor delicadeza, con el mayor amor y gusto,  por entender que eran un tesoro.

Normalmente los sábados y domingos por la mañana, mi madre me dejaba ponerlos y asi año tras año, llegué a aprenderme sus canciones de memoria, me sabía hasta el orden de los temas  en todos sus discos, aprendí a aficionarme a la literatura y a amar la poesía de su mano, porque él antes que cantante es poeta.

Cuando llegue a la adolescencia mi admiración juvenil era total, asi que cuando me enteré que venía a cantar a Madrid al Palacio de deportes me fui con mi madre y estuvimos más de 6 horas de cola para poder conseguir dos entradas.
Por fín llego el día soñado, el concierto tenía una acústica pésima pero a pesar de ello disfrute como loca, pero lo que nunca olvidaré mientrás viva, es que mi madre me tenía reservada una sorpresa, fue al terminar.. ella me dijo:

-"No te prometo nada pero vamos a intentar saludarle en persona, el regidor que va con él lo conozco del ambiente artístico de Barcelona, asi que vamos a los camerinos a preguntar por él"

No recuerdo el nombre de este sr, el caso es que yo empece a temblar toda y el corazón se me subio a la garganta, los ojos me brillaban y no recuerdo casi nada  de lo nerviosa que me puse, sólo que mi madre saludaba a este chico, intercambiaron unas palabras y él me cogio de la mano y me dijo :

-"Ven conmigo que te voy a presentar al nano", llegamos a un corro lleno de gente y de repente le ví, todo ojos, todo sonrisa, todo expresividad.

-Me dijo: " ¿Te ha gustado el concierto?" y yo no pude contestar me abrace a él y me puse a llorar.
-"Nunca pierdas esa sensibilidad" me dio dos besos 
- "Eres muy guapa" (piropo de cortesía porque nunca he sido guapa como para llamar la atención..pero sin embargo en sus labios parecia sincero)

Y me guiño un ojo, se dio la vuelta y siguió hablando con el corro de gente que le rodeaba.

Asi fue como me enamore perdidamente de él y confieso que aun sigo enamorada , de su música, de sus letras, de su mirada y de su ternura.

Por aquella época, con mi adolescencia, mis gustos culinarios empezaron a cambiar y algunos alimentos que, antes no consentia ni en probar, empezaron a ser de mi gusto, y algunos, como es el caso de las alcachofas pasaron a convertirse en una de mis verduras favoritas.

Estamos entrando en el invierno y las  primeras alcachofas y habas empiezan a estar presentes ya en el mercado. Con ellas he preparado este plato de macarrones. 

He mezclado la pasta que tanto me gustaba de niña, como estas verduras y aceitunas que entraron en mi vida en aquella época, cuando todavía tenía piel de manzana.
Ojalá os guste..


Ingredientes para 2/3 personas:

-4 alcachofas
-150 gr. de habas ya desgranadas
-200 gr. de macarrones
-4 cucharadas de tomate frito casero
-4 lonchas de bacon
-2 tomates rallados
-1/2 cebolla
-1 diente de ajo
-1 chorro de vinagre de módena
-1/2 vaso de agua
-Parmesano rallado, orégano y aceitunas negras, según vuestro gusto
-Aceite de oliva virgen extra, sal 

Elaboración:

1.-Pelamos y cortamos las alcachofas y las ponemos en agua con perejil (o limón) para que no se pongan negras. Picamos la cebolla mucho y la ponemos a fuego lento en una cazuela o rondón para que se haga a fuego lento 10 minutos (al 3 en mi vitro)

2.-Añadimos las alcachofas las habas, el tomate natural y el bacón, dejamos unos minutos a fuego medio, unos cinco minutos que se hagan el bacon y el tomate un poco, entonces echamos el agua, el vinagre, el orégano y la sal. Dejamos cocer 10 minutos más, si vemos que hay poco tomate (como era mi caso) podemos añadir un poco de tomate frito.

3.-Cocemos los macarrones, en abundante agua hirviendo el tiempo señalado mientras se hace la verdura. Precalentamos el horno calor arriba y abajo con el gratinador fuerte. 200º


4.-Rallamos el queso y ponemos en una fuente de horno los macarrones, con una cucharada de aceite, el sofrito de las verduras, abundante queso rallado y las aceitunas, gratinamos unos 5 minutos (depende de cada horno) hasta que el queso se ponga dorado y  muy crujiente.


Para servir en plato hondo y casi plato único porque es contundente y muy completo, si sois amantes de las alcachofas y habas vais a disfrutar mucho con él.

Fuera de temporada podéis realizar este plato con productos congelados pero no es ni parecido,  el sabor de la verdura al natural es mucho más intenso y menos agrio.



Y quien me hace entender que la entretuve ayer temblandome en las manos (Serrat)