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viernes, 21 de diciembre de 2012

Pavo mediterraneo o el recuerdo de los que no estan

Todos los años , junto con la alegría de las Navidades, que siempre me han gustado, me llega la melancolía.

 En estas fechas cuando gentes de mi familia ya no están en mi mesa,me llega  un pellizco al estómago  y en esos brindis y entre las risas de la cena de Nochebuena miro a ningún sitio y los veo.

Entonces me invaden recuerdos de tantas Navidades en su compañía y no puedo evitar que se me nublen los ojos,  sin que nadie se dé cuenta, disimulo  bebo un traguito e intento recuperarme por todos los que me rodean.

Mi recuerdo es hoy para todos los que ya no están con nosotros.




La cena de Nochebuena cuando yo era chica era sencilla, mi madre, que nunca fue muy cocinera solía hacer aperitivos, caldo, algo de marisco y normalmente alguna carne en salsa,  que casi siempre, solía ser pollo o pavo.



Podría ser este mismo guiso de pavo  que hoy presento

La sofisticación venía,  ante mis ojos de niña, en que se ponía una mesa muy bonita, con mantel de hilo, con una vajilla que sólo usábamos en momentos muy determinados, con  los adornos de Navidad y  todas las luces del salón encendidas . El sonido de la tele con villancicos y el discurso político de rigor completaban el escenario de mi casa esa noche.

Teníamos  un árbol de Navidad donde poníamos los regalos que nos dábamos después de cenar y mi madre bien se preocupaba de que hubiera muchos paquetitos, a ella le encantaba que todos abriéramos muchas cosas y aunque, no tuvieran mucho valor, si darle la importancia del cariño con el que estaban comprados.

Esa costumbre yo la conservo y la sigo haciendo con mis hijos.

Recuerdo como se arreglaba para la ocasión como si fueramos a ir a cenar a un gran restaurante, como me insistía para que yo también lo hiciera y asi, mientras mi casa se llenaba del delicioso olor del caldo del puchero yo buscaba un foulard dorado que diera empaque a mi look.

Luego los ritos se solían repetir, mi abuela diciendo..
-" Estas son las últimas Navidades que pasó, que soy muy mayor"

Mi tía regañando a mi madre..
-"Para qué pones tantos platos que luego hay que fregar.."

Mi perra ladrando para que le diéramos algo de comida y yo mirando a los ojos de mi madre , verla tan feliz y tan bien arreglada, soñaba que, algún día me maquillaría como ella,  porque a mi,  me parecía la mujer más guapa del mundo.

Esta es la última publicación antes de Nochebuena y por eso quería dedicarsela a ella, que durante tantos años, hizo la sencilla cena que sabía hacer, pero que siempre me hizo sentir y vivir, hasta el final de sus días el espiritu navideño.

Como te hecho de menos cariño...


Aprovecho para desearos una muy feliz navidad a tod@s y mi deseo de que la paseis en compañía de todos los vuestros, disfrutar de esos instantes de felicidad, haceros fotos, abrazaros, vivir con intensidad esa noche, la vida nunca tiene vuelta atras y hay que vivirla a tope.
No sentiros tristes por los que ya no están, sino felices por haberlos tenido y brindar por ellos porque su espiritu, está en nuestro corazón.

He elegido este plato porque a parte de ser, muy propio de ella, me parece muy cómodo para esa noche, lo podemos tener elaborado antes y sólo calentarlo a la hora de comer.

Ingredientes para para 4 personas

-1Kg. de pavo cortado en trozos grandes
-6 lonchas de panceta finas cortada en tiritas
-1 cebolla picada en brunoise (muy picadita)
-2 dientes de ajo enteros con un golpe
-2 cucharadas soperas de piñones
-1 taza de cafe llena de pasas
-4 arándanos en trozos
-200 cl de vino Pedro Ximenez
-Harina
-1/2 l de caldo de pollo o agua y una pastilla de caldo
-Romero y aceite de oliva

-Guarnición: Puré de patata  ( en este caso lo hice de bolsa,  según instrucciones y es que mi madre siempre utilizaba ese)

Elaboración:

1.- Ponemos a macerar las pasas y arándanos en el vino.

2.-Doramos la panceta, los piñones y los ajos y reservamos, enharinamos el pavo y lo doramos en ese mismo aceite a fuego fuerte (al 8), reservamos y bajamos el fuego dejando templar el aceite.


3.- Apartamos la mitad de los piñones y los majamos con los dientes de ajo en el mortero.

4.-Ponemos a pochar la cebolla ( si es necesario añadimos un poco más de aceite pero no mucho, cuidado no queremos quede aceitoso) tenemos pochando unos 7 a 10 minutos a fuego suave (al 3). Incorporamos la panceta y los piñones restantes.



5.-Añadimos el pavo el vino con las pasas y los arándanos y el majao disuelto en el caldo de pollo  (en su defecto agua y una pastilla).

6.- Dejamos cocer tapado 1 hora y cuarto a fuego lento vigilando y moviendo de vez en cuando la salsa para que se vaya trabando (espesando) si vemos que se nos queda muy seco añadimos un poco de agua, si al final estuviera muy caldoso, subimos el fuego y dejamos reducir hasta conseguir una textura melosa.

Nuestro plato estará listo, sólo queda servir con su guarnición.


Os deseo una noche llena de amor, paz y felicidad. Un beso muy grande!!