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viernes, 20 de septiembre de 2013

Ventresca de atún gratinada con salsa de pimientos o algunos recuerdos de mi niñez entre bambalinas

Vamos a colaborar con esta receta en la preciosa iniciativa de #cocinaunasonrisa de @ManuCatMan


Cuando en la anterior entrada mencionaba a mi madre y a su profesión de áctriz , una amiga +Nieves Gómez Rojas  tuvo el detalle de buscar información sobre ella y hacerme un entrañable regalo, encontró por Internet un enlace de un  Estudio 1 de una función en que ella trabajaba y que yo no tenia.

A partir de ahí algun@s amig@s se sorprendieron porque no conocian esa faceta de mi vida, eso junto con mi reciente viaje por el #PaisVasco ha hecho que haya estado estos dias recordando  parte de mi infancia que fue entre bambalinas y alguna anecdota de entoncés que os quiero contar hoy.

Ponemos la canción? Hoy, una que le encantaba a mi mami.Joaquín Sabina la emocinaba!!



Pero antes de ponerme a recordar nada os avanzo la receta que hoy traigo, elegida,  por la suavidad de tu textura y el dulzor de su salsa, me recuerda a las caricias y a los mimos que mi madre nunca dejó de hacerme. Receta llena de personalidad, de gracia como era ella...

Es una ventresca de atún gratinada sobre salsa de pimientos


Mi infancia estuvo marcada desde siempre por la profesión de mi madre, al no tener padre,  ella sola no podía trabajar y cuidarme a la vez,  sobre todo por los horarios nocturnos que las funciones de teatro tienen.
(Si quieres saber algo más de mi infancia, en esta otra entrada hablo sobre mi venida al mundo)

Donde más trabajó mi madre fue en Barcelona,  alli hacía radio y tve que podía compaginar con el teatro, cuando yo tuve que cumplir con el horario escolar ella me matriculó en un internado muy cercano a casa, comía en casa al mediodia y me quedaba a dormir en el colegio,  salía los fines de semana Asi estuve mi primer curso escolar en parvulitos. Yo tenía 4 años. Pero me despertaba llorando por la noche y mi madre y yo sufríamos.

Tomó por ello la decisón de llevarme a vivir a Madrid,  con mi abuela (memé) y mi tita Blanca, ella iba y venia de Barcelona a Madrid, el día de descanso en el teatro o cuando se quedaba sin trabajo, ya entonces,  había puente aéreo entre las dos ciudades y un avión que llamaban "el golfo" que cogía después de la  última función para aprovechar más las horas que pasaba en Madrid.

Mi madre tenía pasión por mi y yo por ella...por eso en cuantito me daban las vacaciones en el colegio,  en verano,  corriendo me llevaba con ella,  porque ya podía trasnochar sin problema y acompañarla en el teatro.

Generalmente,  en Julio y Agosto,  las compañias  salian de gira por España ( sobre todo por el norte donde hay mucha afición) a representar las funciones de éxito que se habían representado en Madrid o Barna durante el invierno. Y ella tenía trabajo, yo viajaba con ella.
Asi es como el otro día cuando miraba el teatro Arriaga de Bilbao o el teatro Victoria Eugenia de San Sebastian los ojos me brillaban al recordarme de la mano de ella, dando saltos y paseando por las ciudades, ibamos de compras o a merendar hasta la hora de la función,  y yo era totalmente feliz, sintiéndome una niña normal que era lo que yo quería que mi madre fuera , como las madres de las demás, cuando fui creciendo,  mi opinión fue cambiando para transformarse en un orgullo ir de su mano cuando alguna vez la paraban...

-"Sra. Torino, la vi ayer en la obra de Arturo Fernández, hay que ver que elegante y que guapa que sale ud... me ha gustado mucho la felicito"
Y mi madre sonreia y siempre tenía una palabra de agradecimiento a tiempo porque ella  era el cariño y la alegria hecho persona.

Una vez llegabamos al teatro, mientras ella se arreglaba yo me asomaba al escenario con el telón echado y repetía los papeles de todos,   a base de escuchar la función,  todos los dias dos veces,  me  los sabía de memoria... otras veces me sentaba con ella en el camerino y me pintaba como ella y siempre lo mismo..

-"Helenita, no te pintes con el carmín..que me lo vas a romper, toma la polvera anda que asi te pones también guapa" y luego los restregones que me tenía que dar en el baño para quitarme todos " mis maquillajes"; 
 cuando ya fui siendo mayor y llego mi afición por la lectura me dediqué a lee  todo tipo de libros, los  devoraba mientras hacian las representaciónes.

Había veces que otros actores llevaban también a sus hijos como hacía mi madre conmigo, es por eso que, alguna vez coincidia con Amparo Larrañaga o Cayetana  Guillen Cuervo, con las que jugaba al escondite o a las adivinanzas o al teatro también entre las bambalinas.. todas sabiamos que nuestros juegos tenian que ser en absoluto silencio, eramos conscientes desde muy pequeñas de la importancia  y la prioridad absoluta de la función por encima de todo.

Otras  veces era la alegría de la compañía, al ser la única niña,  y siempre había  algún "niñero" . Me entretenian y me mimaban, con especial cariño recuerdo a Jesús Puente que todos los día me daba 5 duros (eso era mucho entoncés) para que me comprara helados o chuches y mi madre le regañaba..

-"Jesús no le hagas eso a la niña que me la malcrias" y el se reia a carcajadas y decía 
-" Margot, ¡como me gustaría tener una muñeca como la tuya! " años después tuvo una niña, me imagino que debio de tener una infancia muy feliz con ese padre tan cariñoso.

En fin recuerdos, anecdotas..muchas, muchas.. no quiero haceros esto más largo ni hacerme pesada , creo que con estas pinceladas  me habreis conocido un poco más y espero haberos entretenido un poquito, con ello me doy más que satisfecha por todo el cariño que siempre me transmitis aqui en el blog y en las redes.

Pero bueno aqui venis para cocinar también,  asi que vamos a ponernos el delantal y a liarnos con este rico pescado. 
Cuando voy a la pescadería y encuentro ventresca en el mostrador, independientemente de la idea que lleve no puedo evitar comprarla, y es que no es fácil encontrarla por lo que es un auténtico capricho realmente irresistible para mi. Corresponde a la zona del vientre del atún y es muy apreciada por que su melosidad y suavidad, asi como su  delicado sabor. 

Cuando la cocino suelo hacerla siempre al horno ; con un refrito de ajitos, guindilla, pimentón y una cucharada de vinagre que le echo, una vez  está hecha, por encima. Pero  esta vez me apetecía hacer algo nuevo y decidí  experimentar un poquito, busqué por internet pero no encontré mucho. 

Este mismo plato lo podeis hacer con lomos de atún sino encontrais la ventresca, pero el día que haya en el mercado no dejeis de comprarla, la diferencia es grande.

Al final decidí probar a cocinarla de la siguiente manera, espero os guste a nosotros nos encantó:


Ingredientes para 2/3 personas:

-1 ventresca de 800 gr. (el tamaño va en función del atún pero calcular unos 300gr. por comensal).
-1/2 kg. de pimientos rojos (en las fotos vereis que hay más, os aconsejo asar más cantidad para aprovechar el gasto de energia del horno)
-3 dientes de ajo.
-2 tomates maduros.
-Una pizca de azúcar.
-Pan rallado.
-1 cucharada de postre de carne de pimiento choricero (o la pulpa de 2 pimientos secos, una vez remojados en agua caliente 1/2 hora)
-Alioli ( ver receta AQUI)
-Sal negra (o normal), perejil, cebollino.


Guarnición: Mejillones, aunque también podeis asar a la vez que los pimientos unas patatas y quedarán muy bien también con la salsa alioli.


Elaboración:

1.-Precalentamos el horno a 180º calor arriba y abajo, lavamos los pimientos y los ponemos en la bandeja del horno. (Yo los aso encima de papel albal para manchar menos). Metemos tal cual enteros y sin más .Dejamos 20 minutos y damos la vuelta, dejamos otros 20 minutos. (vigilar que cada horno es distinto), si hemos decidido hacer patatas las metemos en la rejilla del horno a la vez que los pimientos, bien lavadas , enteras y sin pelar.

2.-Los sacamos del horno tapamos bien con el mismo albal (para que suden y luego se pelen mejor) y dejamos templar un ratito para poder pelarlos y quitarles las pepitas sin quemarnos. Los reservamos.


3.-Mientras que los pimientos se están asando vamos a aprovechar para limpiar el pescado y cocer los mejillones.
La ventresca tiene una piel muy finita por encima, hay que quitarsela, yo me ayudo con un cuchillo, la lavais y la secais bien. Reservamos.


4.- Limpiamos los mejillones de las barbas que tienen y los lavamos muy bien, ponemos un poco de agua (como medio vaso de agua ) con una hoja de laurel y un poco de sal a fuego fuerte, cuando rompa a hervir echamos los mejillones.
Nada más que veamos que han abierto un poco sacamos inmediatamente a un plato, no echar muchos a la vez, tardan muy poco en abrir, si alguno no abre lo tirais, está malo.
El color mas anaranjado o más pálido del mejillón depende de su sexo (macho o hembra) no porque esté más fresco o no. Cuando enfrien quitamos la cáscara de encima y reservamos.
El caldo de cocerlo, lo colamos y reservamos también.


5.-En una sartén ponemos un par de cucharadas de aceite y doramos 2 dientes de ajo laminados, los ponemos sobre papel absorvente y reservamos.

6.-En esa misma sartén de los ajos añadimos los pimientos ya limpios a fuego medio/alto (al 7 en mi vitro) espolvoreamos con perejil picado. Ahora aparte la mitad de los pimentos para otra elaboración. (acordaros que asé más de la cuenta).
Con la 1/2 de los pimentos, añadimos los tomates rallados, la cucharada de choricero, una pizca de sal, de azúcar y un poco de pimienta y 100ml (media tacita) del caldo de haber abierto los mejillones, dejamos reducir un poquito (unos 5 minutos) y reservamos.


7.-En una fuente de horno pincelamos el fondo con un poco del caldo de la salsa de pimientos, ponemos la ventresca, la sazonamos con sal y pimenta y con una brocha o un cuchillo de untar la pintamos con una capa muy ligera de alioli (Hecho con un sólo diente de ajo) al que habremos añadido un poco de perejil y un chorrito del caldo de los mejillones. La espolvoreamos con pan rallado. Ponemos el horno a 220º con gratinador encendido.
Los mejillones los ponemos también en la fuente, estos con abundante alioli y también espolvoreamos de pan rallado.


8.-Metemos al horno yo la tuve 7 minutos no más, eso va a depender del grosor pero hay que hacerla muy poco para no resecarla y estropearla, tiene que quedar muy jugosa. A los 5 minutos de meterla pinchar por la parte más gruesa e ir dejando hasta que noteis que está hecha.



Y los mejillones tienen que haber cogido color, tranquilos que no se resecan porque el alioli se ocupa de ello.


9.- Para emplatar, limpiamos la ventresca y la quitamos una parte central dura que no queremos, partimos en trozos de racíón, ponemos en el fondo del plato la salsa de pimientos y por encima los ajos laminados y el cebollino, a su lado los mejillones. Y a la mesa a disfrutar!



Hoy no me despido con la foto de mi plato, os dejo con ella, hace ya años que se marcho del mundo


Pero nunca de mi vida ni de mi corazón.